Sabías que – Luna

  • ¿Sábías que la Luna siempre le da la misma cara a la Tierra, pero que no tiene un lado oscuro?
  • ¿Sabías que hay unos reflectores dejados por los astronautas del Programa Apollo con los que, apuntando con un rayo láser -lo suficientemente potente- y con un buen reloj, se puede medir con muchísima exactitud la distancia?
  • ¿Sabías que si la Tierra fuese del tamaño de un adulto, la Luna sería del tamaño de un bebé de un mes y estarían separados por una cuadra?

El hombre sí llegó a la Luna y el hombre sí pisó la Luna

Earthrise over the Moon. <em>Crédito: NASA</em>
La Tierra “saliendo” en la Luna. Crédito: NASA
Hace cuarenta y tres años, el 20 de julio de 1969, el hombre pisó por primera vez la Luna y, a diferencia de los que muchos creen, no fue la primera vez que iban a la Luna ni fue la última. En 1968, el Apollo 8 dio una vuelta alrededor de la Luna y volvió, y fue la primer nave tripulada en escapar de la gravedad terrestre; en 1972, el Apollo 17 fue la sexta y última nave tripulada en alunizar y en escapar de la gravedad terrestre.

Nunca faltan, por supuesto, las teorías conspiranoicas: teorías de personas que no saben mucho sobre ciencia -en particular, que no estudiaron mucha física ni matemática-, que siempre les falta información y que tienen mucho tiempo libre; el hombre nunca llegó a la Luna, dicen; es todo un montaje, dicen; tenemos la última foto del carrete de un carrete y videos nunca revelados por la NASA, dicen. Los dos primeros: equivalentes; el último: cómo creerle a alguien de quien ni siquiera conocemos su nombre -ni hablar de su nivel de estudios-.

Ahora, miremos un poquito algunas de las ideas más comunes que alimentan a los conspiranoicos:
La bandera que flamea, no flamea. Si miran bien tiene una varilla que la sostiene extendida. ¿De dónde sale el ondeo? Agarren una cortina en su casa, muevanla un poco y fíjense si, al dejarla, no ondea un poco hasta acomodarse: en la Luna pasa lo mismo con la bandera.
Las estrellas que deberían verse, no deberían verse. No se si lo notaron, pero hay bastante luz solar y la superficie es gris -casi blanca por el reflejo-; pregunto: ¿Qué quieren ver, las estrellas o los astronautas? Para ver las estrellas es necesaria la suficiente exposición en la foto como para que la superficie de la Luna se sature y no se distinga prácticamente nada.
Hace cuarenta años que no volvimos, ¿Y?

Apollo 11. Crédito: NASA
Apollo 11. Crédito: NASA

Algunos, casi convenientemente, parecen olvidarse de que había una guerra dando vueltas por ahí: la Guerra Fría. Muchos dicen que es caro viajar a la Luna, que es difícil; el dinero que tuvo que poner Estados Unidos para salvar a sus bancos es mayor que dinero invertido en la NASA desde que se fundó. También, se olvidan que ya lo hicimos, así que no es tan difícil. Sin embargo, ahora no hay una guerra en la que se necesite competir con desarrollos espaciales. Es triste que sea necesaria una guerra para lograr grandes avances científicos y tecnológicos, pero al menos hay que ser sinceros y admitir que suele ocurrir.

Me gustaría dar vuelta las cosas y pedir yo una explicación: ¿Por qué el martillo y la pluma caen al mismo tiempo en este video?

Hay varias razones más por las que esta gente con mucho tiempo libre cree lo que cree y probablemente vayan a seguir existiendo personas que nieguen la llegada del hombre a la Luna, sin importar que clase de explicación haya -incluso aunque puedan ver las cosas con sus propios ojos-.Después de todo, cuando una verdad no nos gusta, tendemos a desear ignorarla o negarla.

Como dice Neil deGrasse Tyson, deberíamos sentirnos orgullosos como especie de que hagamos cosas tan maravillosas que otros miembros, de nuestra misma especie, no puedan concebir que existan o que hayan existido.

Así de creativos -así de asombrosos- somos los humanos.

A mi Luna

Querida Luna:

No me acuerdo muy bien cómo llegaste a mi lado, era muy joven y vivíamos una época muy complicada; sí recuerdo que empezamos con el pie izquierdo. Yo era una mala compañía: medio maleducada y ocupada sólo en mis asuntos; pero a pesar de eso, vos seguiste a mi lado.

A veces sos muy molesta. Me haces parecer más gorda de lo que soy y encima me tironeás para todos lados, a pesar de que te digo que me mareo. ¡Me volvés loca! Aunque no me puedo quejar, gracias a vos vivo más tranquila; las cicatrices en tu espalda son una prueba de tu enorme cariño.

De hecho, ahora que lo pienso, nunca me das la espalda. Siempre estás cuidándome, siempre estás mirándome. A mí al principio me daba vergüenza, pero de a poquitito me voy acostumbrando y no falta mucho para que pueda verte a los ojos sin ponerme nerviosa ni tener que darme la vuelta.

Sos hermosa y me encanta tu sonrisa.

Qué triste va a ser el día que te vayas, ¡me gustaría que no pase nunca! Pero sí, quizás debas irte y no puedo detenerte.

Espero el destino sea amable y que cuando seamos más grandes nos volvamos a encontrar, porque la verdad es que me gustaría terminar los días con mi amada, con aquella persona tan maravillosa con la que he pasado la mayor parte de mi vida; porque yo soy quien soy gracias a vos: gracias a mi Luna.

 

Con amor,
La Tierra.

La llegada del hombre a la Luna

La Tierra y la Luna juntas. Crédito: NASA

Cuándo alguien pregunta por lo que hago y le cuento que estudio Astronomía, hay reacciones que son raras que falten.
La primera de ellas, luego de la sorpresa, es el comentario (que depende de la edad de la persona) “Yo quería/me gustaría estudiar eso, pero es mucha matemática; es muy difícil”. Como decía algún astrónomo entrevistado en el Boletín de Noticias del Observatorio “La Astronomía el sueño frustrado de mucha gente”. O algo parecido.
Otra reacción común es la pregunta “¿Crees que hay vida en otro planeta?”. Ya habrá tiempo para charlar sobre eso.
La última es: ¿Es verdad que el hombre llegó a la Luna? Yo creo que sí.

Para empezar, muchos no tienen idea de la cantidad de misiones del programa Apollo. Sin contar las primeras pruebas -menos aún el desastre en una prueba de despegue del Apollo 1, que se llevó la vida de sus tres tripulantes-, estaban planeados diez alunizajes. Seis se llevaron acabo, uno no pudo concretarse (Apollo 13) y los tres últimos se cancelaron por recortes presupuestarios. Ésto no demuestra nada por si solo, pero está bueno tenerlo en cuenta.

El argumento que siempre usé son los experimentos LLR (Lunar Laser Ranging).

Reflector dejado por el Apollo 14. Crédito: NASA

El experimento consiste en enviar pulsos de Laser a la Luna y medir el tiempo que le toma en regresar al observatorio. Luego con con una simple cuenta podemos calcular la distancia. Genial, pero ¿cómo hacemos que los pulsos lleguen nuevamente al punto de partida? Simple, apuntamos a alguno de los reflectores que dejaron en la Luna los astronautas de las misiones Apollo 11, Apollo 14 y Apollo 15.
El LLR se utiliza para mejorar los Sistemas de Referencia Terrestres (que se utilizan para dar la posición de los objetos en la Tierras), para mejorar los modelos que se tienen sobre la interacción Tierra-Luna y seguro que para otras cosas que desconozco. Además, hay al menos un observatorio que realiza esta clase de mediciones en Francia y otro en Alemania, por lo que no es algo que solo depende de la NASA.

Sin embargo, hay más. Muchísimas sondas fueron enviadas a la Luna, y de muchos países distintos. Muchos de ellos fotografiaron y en altas resoluciones. Entonces, ¿por qué no salió ningún país a negar este logro de la humanidad?.

Por último, les dejo una imagen de la Lunar Reconnaissanse Orbiter (LRO), de la NASA, del lugar de alunizaje del Apollo 11. Aquí pueden ver más imágenes, entre ellas algunas de los otros sitios de alunizaje.

Enlargement of area surrounding Apollo 11 landing site. Credit: NASA/GSFC/Arizona State University
Sitio de alunizaje del Apollo 11