WISE: Ningún Planeta X

imagen de uno de los sistemas estelares más cercanos al sistema solar, detectado por WISE
Enanas marrones en el patio: un sistema estelar muy cercano — Crédito de la imagen: NASA/JPL/Gemini Observatory/AURA/NSF

La NASA, con un estudio de los datos del telescopio espacial WISE, trajo malas noticias para conspiranoicos y amantes de la pseudociencia: es muy probable que el Planeta X no exista. La búsqueda, sin embargo, no está siendo realizada para satisfacer a esas personas que dicen amar el misterio; hay motivaciones científicas concretas. La existencia de un objeto muy masivo a grandes distancias podría explicar la recurrencia de extinciones masivas en la Tierra, ya que su gravedad podría perturbar los cometas que habitan la Nube de Oort —la región más externa del Sistema Solar— causando que ingresen en el interior del Sistema Solar, aumentando la probabilidad de un impacto en la Tierra.
A pesar de que WISE lleva encontradas más de tres mil nuevas estrellas, incluso algunas muy cercanas, cada vez se descarta más la existencia del Planeta X.

El meteorito en Santa Fe que nadie vio

El sonido de una explosión y vidrios que temblaban sobresaltaron a muchos santafecinos hoy por la mañana. El día, dicen, estaba nublado y no se vio nada extraño; se escucho algo que parecía una explosión. Luego de la alerta en la que no se encontraba la NASA por el asteroide 2000 EM26 —que no se nos iba a caer en la cabeza y, que en el fondo, no sabemos muy bien dónde está—, todos los medios reproducen lo que dijo el vicepresidente del Observatorio Astronómico CODE: un bólido que ingresó a la Tierra explotó a unos 60 km de altura, que por eso el estruendo se escuchó en un radio de 40 km. Algún otro diario agrega que los bomberos de una cierta localidad recordaron estaba programado un meteorito para la mañana y que probablemente haya sido ese.
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Asteroide 2000 EM26: uno que no pasó tan tan cerca

Ilustración de un asteroide cayendo en la Tierra
Asteroide cayendo en la Tierra

Más de doscientas treinta mil personas, 230.000 personas, están mirando el
stream de Slooh, esperando a ver si un asteroide que no debería caérsenos en la cabeza se nos cae en la cabeza. El asteroide tiene un nombre digno de astrónomos: asteroide 2000 EM26. Tan digno, como el hecho de que hace diez años que no se logra observar.

El asteroide 2000 EM26 debería ser uno de objetos potencialmente peligrosos que, luego de observaciones más cuidadosas, bajan de la categoría de peligrosos a simplemente ser NEOs —objetos cercanos a la Tierra—. Y hace diez años que no se observa. Está pronosticado que pase a una distancia de tres millones de kilómetros —3.000.000 km—: a más de ocho veces la distancia de la Tierra a la Luna: bastante cerca. Sin embargo, hace un año, al mismo tiempo que ocurrió el incidente con el meteoro en Rusia, pasó un asteoide a 30.000 km de la Tierra. Es decir, que el asteroide 2000 EM26 está pasando bastante cerca de la Tierra, pero no tanto.

Nanosatélites liberados por la Estación Espacial Internacional

Nanosatélites siendo liberados por la Estación Espacial Internacional en febrero de 2014
Nanosatélites (Cubesats) liberados por la Estación Espacial Internacional — NASA

Cuando se envían satélites al espacio, ya sea para investigación científica o para tareas más cercanas a la vida cotidiana, más grande es mejor. Pero, a veces, resulta mejor enviar muchas cosas pequeñas, como los CubeSats, un tipo de nanosatélites, que fueron liberados desde la Estación Espacial Internacional.

Si bien más grande significa más lugar para instrumentos, que pueden ser más sensibles, también implica más tiempo de construcción del satélite, y su tamaño máximo depende principalmente de su peso: no solo es caro poner algo pesado en órbita, sino que hay un límite máximo de peso. Últimamente, la tendencia es desarrollar satélites pequeños, de ahí nanosatélites, de no mucho más de un kilo, que son mucho más rápidos de desarrollar y más baratos para poner en órbita.