Ilustración de un asteroide cayendo en la Tierra

El meteorito en Santa Fe que nadie vio

El sonido de una explosión y vidrios que temblaban sobresaltaron a muchos santafecinos hoy por la mañana. El día, dicen, estaba nublado y no se vio nada extraño; se escucho algo que parecía una explosión. Luego de la alerta en la que no se encontraba la NASA por el asteroide 2000 EM26 —que no se nos iba a caer en la cabeza y, que en el fondo, no sabemos muy bien dónde está—, todos los medios reproducen lo que dijo el vicepresidente del Observatorio Astronómico CODE: un bólido que ingresó a la Tierra explotó a unos 60 km de altura, que por eso el estruendo se escuchó en un radio de 40 km. Algún otro diario agrega que los bomberos de una cierta localidad recordaron estaba programado un meteorito para la mañana y que probablemente haya sido ese.

Ilustración de un asteroide cayendo en la Tierra
Asteroide no cayendo en la Tierra. Imagen original aquí.

Muchos aficionados, para no perder la costumbre, con arrogancia aclaran las definiciones —meteoro, meteoritoide, meteorolido, asteboroide—, como si no estuviésemos hablando de lo mismo. Pero se olvidan de algunas aclaraciones importantes: no se puede tratar del asteroide que la NASA había predicho —¿programado?— que pasaría rozando la Tierra, y nadie vio nada.

Hace un año, un bólido que explotó a unos 20 km de altura sorprendió a los habitantes de Chelyabinsk, muchos de los cuales terminaron heridos por ventanas rotas debido a la onda de choque producida. Ese meteoro medía unos veinte metros y viajaba a alrededor de 19 km/s. El asteroide 2000 EM26 mide más o menos doscientos setenta metros y pasó cerca de la Tierra a una velocidad de 12 km/s. Es decir, si lo de Santa Fe fue causado por este asteroide, inevitablemente hubiese tenido que ser peor que el evento en Rusia; como primera aproximación, por lo menos, más de diez veces peor. El meteoro de Santa Fe, se supone, además, que explotó más alto que el de Rusia, lo cual no tendría sentido si el objeto es más grande.

Y nadie vio nada; nadie vio ningún resplandor: estaba nublado. Sin embargo, sabemos —aseguramos— que fue un bólido y que explotó a 60 km de altura, un especialista lo dijo.

Hoy, un meteorito programado, un bólido —coso de dimensiones apreciables a simple vista con forma de globo inflamado que atraviesa rápidamente la atmósfera— que no se ve, un asteroide que más de 250.000 personas esperaron a ver si se nos caía en la cabeza. Hace un año, ningún meteorito programado, un bólido que mucha gente vio y sufrió, un asteroide que no nos chocó por poco —pero que no nos iba a chocar—. Solo faltan las teorías conspiranoicas —o, quizás no.

Si te gustó —o no— lo que acabás de leer, podés dejar un comentario, compartir el artículo, seguír a Astronomy&Co en Twitter o Facebook.

¡Gracias por leer!

Un comentario sobre “El meteorito en Santa Fe que nadie vio”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *