Después de todo, cuando estás enamorado, querés que todo el mundo se entere

Carl Sagan
Carl Sagan

“La ciencia es todavía una de mis principales alegrías. Su difusión, que Asimov hizo tan bien -la comunicación no sólo de los descubrimientos, sino también de los métodos de la ciencia-, es para mí tan natural como respirar. Después de todo, cuando estás enamorado, querés que todo el mundo se entere. La idea de que los científicos no deben hablar de su ciencia al público me resulta extrañísima.” — Carl Sagan (1994)

 
 
Cita original:
“Science is still one of my chief joys. The popularization of science that Isaac Asimov did so well —the communication not just of the findings but of the methods of science— seems to me as natural as breathing. After all, when you’re in love, you want to tell the world. The idea that scientists shouldn’t talk about their science to the public seems to me bizarre.”

Fuente: http://www.csicop.org/si/show/darkened_cosmos_a_tribute_to_carl_sagan/ (en inglés)

Normalmente me gusta más escribir que sólo citar gente, pero en este caso voy a hacer una pequeña excepción -aunque al final, estoy escribiendo-.

Si bien la frase que está en el título es muy conocida y bien atribuida, me tomó bastante más tiempo del que esperaba encontrar el lugar donde Sagan la dijo y encontrar la cita entera; en todos lados aparece a partir del después de todo -y uno se pregunta: después de qué todo-. Finalmente di con la página anterior y descubrí no solo el párrafo completo, sino que fue en una conferencia en Seattle en 1994, cuando le entregaron el premio Isaac Asimov -estrenó los premios, fue el primero en recibirlo-. Luego, googleando un poco más vi que hay varios lugares donde está la frase entera; pero claro, en inglés todos.

Por eso aprovecho a citarlo, con una traducción que no debe ser demasiado buena, porque la hice yo. Además, pienso que es una especie de primicia, ya que no vi la frase completa en ningún otro lugar -en español-, salvo en los comentarios de este post del blog Café con Charlas de @belenbowles -comentario que, también, escribí yo-. Si la encuentran en otro lugar, por favor, háganmelo saber.

Sabías que – Luna

  • ¿Sábías que la Luna siempre le da la misma cara a la Tierra, pero que no tiene un lado oscuro?
  • ¿Sabías que hay unos reflectores dejados por los astronautas del Programa Apollo con los que, apuntando con un rayo láser -lo suficientemente potente- y con un buen reloj, se puede medir con muchísima exactitud la distancia?
  • ¿Sabías que si la Tierra fuese del tamaño de un adulto, la Luna sería del tamaño de un bebé de un mes y estarían separados por una cuadra?

El hombre sí llegó a la Luna y el hombre sí pisó la Luna

Earthrise over the Moon. <em>Crédito: NASA</em>
La Tierra “saliendo” en la Luna. Crédito: NASA
Hace cuarenta y tres años, el 20 de julio de 1969, el hombre pisó por primera vez la Luna y, a diferencia de los que muchos creen, no fue la primera vez que iban a la Luna ni fue la última. En 1968, el Apollo 8 dio una vuelta alrededor de la Luna y volvió, y fue la primer nave tripulada en escapar de la gravedad terrestre; en 1972, el Apollo 17 fue la sexta y última nave tripulada en alunizar y en escapar de la gravedad terrestre.

Nunca faltan, por supuesto, las teorías conspiranoicas: teorías de personas que no saben mucho sobre ciencia -en particular, que no estudiaron mucha física ni matemática-, que siempre les falta información y que tienen mucho tiempo libre; el hombre nunca llegó a la Luna, dicen; es todo un montaje, dicen; tenemos la última foto del carrete de un carrete y videos nunca revelados por la NASA, dicen. Los dos primeros: equivalentes; el último: cómo creerle a alguien de quien ni siquiera conocemos su nombre -ni hablar de su nivel de estudios-.

Ahora, miremos un poquito algunas de las ideas más comunes que alimentan a los conspiranoicos:
La bandera que flamea, no flamea. Si miran bien tiene una varilla que la sostiene extendida. ¿De dónde sale el ondeo? Agarren una cortina en su casa, muevanla un poco y fíjense si, al dejarla, no ondea un poco hasta acomodarse: en la Luna pasa lo mismo con la bandera.
Las estrellas que deberían verse, no deberían verse. No se si lo notaron, pero hay bastante luz solar y la superficie es gris -casi blanca por el reflejo-; pregunto: ¿Qué quieren ver, las estrellas o los astronautas? Para ver las estrellas es necesaria la suficiente exposición en la foto como para que la superficie de la Luna se sature y no se distinga prácticamente nada.
Hace cuarenta años que no volvimos, ¿Y?

Apollo 11. Crédito: NASA
Apollo 11. Crédito: NASA

Algunos, casi convenientemente, parecen olvidarse de que había una guerra dando vueltas por ahí: la Guerra Fría. Muchos dicen que es caro viajar a la Luna, que es difícil; el dinero que tuvo que poner Estados Unidos para salvar a sus bancos es mayor que dinero invertido en la NASA desde que se fundó. También, se olvidan que ya lo hicimos, así que no es tan difícil. Sin embargo, ahora no hay una guerra en la que se necesite competir con desarrollos espaciales. Es triste que sea necesaria una guerra para lograr grandes avances científicos y tecnológicos, pero al menos hay que ser sinceros y admitir que suele ocurrir.

Me gustaría dar vuelta las cosas y pedir yo una explicación: ¿Por qué el martillo y la pluma caen al mismo tiempo en este video?

Hay varias razones más por las que esta gente con mucho tiempo libre cree lo que cree y probablemente vayan a seguir existiendo personas que nieguen la llegada del hombre a la Luna, sin importar que clase de explicación haya -incluso aunque puedan ver las cosas con sus propios ojos-.Después de todo, cuando una verdad no nos gusta, tendemos a desear ignorarla o negarla.

Como dice Neil deGrasse Tyson, deberíamos sentirnos orgullosos como especie de que hagamos cosas tan maravillosas que otros miembros, de nuestra misma especie, no puedan concebir que existan o que hayan existido.

Así de creativos -así de asombrosos- somos los humanos.

Sabías que -GPS-

  • ¿Sabías que un navagador que utiliza los satélites de la constelación GPS, es decir uno de esos aparatos que podemos comprar para los autos o, incluso, un celular, necesita poder ver por lo menos cuatro satélites para poder calcular su posición en la Tierra -y con eso la nuestra-?
  • ¿Sabías que, además, esos satélites no tienen ni la menor idea de dónde estás parado en la Tierra?