Cambios en teorías astronómicas

La astronomía se enfrenta a un problema que no se encuentran en otras Físicas: la mayor parte de los objetos de estudio son completamente inalcanzables. Podemos acercarnos y hacer mediciones directas sobre muchas cosas del Sistema Solar, pero aún para éstos necesitamos una sonda que viaje por años. Por ejemplo, la sonda Juno, que se prevee que salga en agosto, necesitará cinco años para llegar a Júpiter.

¿Y cómo sabemos lo que sabemos? Teorías. Gracias a ellas surgen modelos que indican como deberían comportarse determinados sistemas. Sin embargo, hay un pequeño detalle. Las teorías no son cosas demostradas. Pueden ser o no ser verdad. Para que una sea aceptada, debe ser verificada experimentalmente, es decir con observaciones. Pero que funcionen en todos los casos conocidos, no significa estén completamente demostradas.

Credit: Xiao Che - University of Michigan

El otro día, se publicó un paper en el Astrophysical Journal, donde los autores gracias a técnicas interferométricas lograron “resolver” la imagen de Regulus -la estrella más brillante de la constelación del León- y con ello pudieron medir su temperatura sus polos y ecuador.

Esto es bastante interesante de por si, porque resolver la imagen una estrella significa dejar de verla como un punto -a diferencia de la mayor parte del resto- y poder apreciar otras características, como este tema de medir la temperatura en distintas regiones del objeto. Además de eso, se encontraron con una sorpresa: las mediciones no se ajustaban a una teoría de hace 90 años y muy aceptada en la actualidad. Buscando un poco sobre el tema me encontré con un par de artículos periodísticos con títulos “Contradice estudio teoría astronómica ancestral”. Una exageración total, digna de alguien que no tiene idea de como comunicar ciencia. Para empezar el estudio no contradice nada.

La teoría de Von Zeipel, predice que abultamiento en el ecuador estrellas (producido por la rotación) genera un cambio de temperatura en esa área, generado por la gravedad.
El estudio muestra que dicho cambio está ahí pero que hay una gran diferencia cuantitativa con los modelos. Encontraron diferencias de hasta 5000ºC entre las observaciones y los modelos, cosa que tiene un efecto enorme para realizar luego otros cálculos como la luminosidad total de la estrella, su masa y su edad.

Los científicos proponen explicaciones para esta diferencia, que tienen que ver con la circulación de la materia dentro de la estrella.

Este es simplemente un ejemplo de que en la ciencia no hay verdades absolutas, sino cosas más o menos verdaderas.

Vía: Noticias de la Ciencia y la Tecnología
Fuente: Zoom-up star photos poke holes in century-old astronomical theory