Enviar mails sin mostrar a los destinatarios. El «CCO»

Para ver el tutorial sobre cómo poner a los destinatarios en la lista CCO de un mail lean Cómo ocutar a los destinatarios de un email

Al escribir un mail, lo único que no puede faltar son los destinatarios. Uno puede mandar un mail sin asunto o sin nada en su cuerpo, pero sin un destinatario no tendría sentido. ¿A dónde van a parar las cartas sin destinatario?
A diferencia de las cartas, que cada una puede tener un solo destinatario, un mail puede tener cantidades enormes de ellos. Uno que mande ayer llegó a, por lo menos, cincuenta personas distintas.

Hasta ahora todo muy lindo, puedo rápidamente decirle cosas a todos mis amigos con el esfuerzo que me tomaría contárselo a uno sólo. El tema es que hay una práctica común que le quita la belleza al asunto: las cadenas de mails.
Cosas como «Si mandás este mail a trescientas cuarenta y siete personas en los próximos dos minutos, el amor de tu vida te llamará. Si no, te caerá un rayo» luego de una presentación de PowerPoint que pesaba 4MB son cosas normales. O también están esos mails que intentan conmoverte con los problemas de algún chiquito, que probablemente no exista, para pedir que mandes plata a una cuenta bancaria.

El problema no es el mail en si, ni tampoco que la gente los reenvíe. La cuestión es el mal hábito de hacer que todos los receptores puedan ver las direcciones de correo del resto. Encima, se potencia. Cuando uno pone «reenviar», de forma predeterminada se agregan los datos del mensaje original (Fecha, remitente, destinatarios, asunto) al cuerpo del nuevo mensaje y la gente que suele seguir estas cadenas, no borra estos datos. Luego, la siguiente persona hace lo mismo y, en el nuevo mensaje, tenemos dos listas de receptores.

Parece una estupidez, pero ¿por qué alguien que no me conoce quiere saber mi dirección de correo?

Entonces puede aparecer algún vivo. Alguien puede aprovechar y anotar todas esas direcciones que, descuidadamente, fueron quedando en las cadenas. Y peor aún, no necesariamente tiene que ser una de las personas a quien le enviamos el mail. Puede que alguno tenga un virus que se encargue de recopilar y mandar estas direcciones a ese alguien. Luego, la gente se pregunta por qué tiene tanto SPAM (correo basura).

En conclusión, poner todas los destinatarios tan a la vista es un riesgo para la seguridad de todos ellos. Aumenta las probabilidades de recibir mails con contenido malintencionado, que en la medida que uno no siga las instrucciones que hay dentro de ellos no pasa nada. Pero al tener más, hay más chances de equivocarse.

Solución
Por suerte hay una. Simplemente, si uno quiere mandar un mail a un montón de gente que no esta relacionada (o tan relacionada) entre si, en vez de poner las direcciones en la categoría «Para» del mail que se escribe, tiene que buscar y ponerlos en la categoría «CCO» (Con Copia Oculta).

CCO hace exactamente eso, envía al mail a la persona o personas que estén listadas ahí pero no les dice al resto de los destinatarios.
Si uno recibe un correo en la información de destinatarios dice «Undisclosed recipients», o «Destinatarios no revelados» o no aparece nada, es porque quien lo envía lo hace poniendo a todos en CCO.

Los invito a que todos empiecen a hacer uso de esta maravillosa función de los mails: enviar Con Copia Oculta.

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